La mentira del rey - Capitulo 6
El fuego devoraba los leños de roble en el fondo del inmenso hogar de piedra. Felipe observaba el baile de las llamas desde su sillón fabricado con madera oscura. La mampostería manchada por el hollín devolvía el calor hacia el centro de la gran estancia. El monarca mantenía la espalda completamente erguida contra el respaldo tallado sin ceder un milímetro a la comodidad. Las palmas de sus manos descansaban sobre los apoyabrazos pulidos, reflejando el fulgor de la chimenea. El salón privado permanecía inmerso en silencio. Gruesos tapices colgaban en los muros altos para amortiguar cualquier sonido proveniente de los pasillos contiguos del palacio. Aquel ambiente sofocante no lograba alterar la quietud gélida del soberano francés. Calculaba mentalmente el estado del tesoro real, los intereses adeudados y las rentas esperadas para el próximo invierno. Junto a las pesadas hojas que cerraban el recinto, dos guardias montaban vigilancia sin mover un solo músculo. Las corazas bruñidas de los...